Estados Unidos prohíbe ahora la importación de robots extranjeros tras una decisión radical de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC). Y es que las autoridades estadounidenses temen que estos dispositivos y los inversores solares se utilicen para la vigilancia. También temen el control remoto y los ataques contra infraestructuras críticas. Por ello, la FCC ha añadido recientemente estos equipos a su lista negra. En consecuencia, las empresas ya no pueden certificar, vender ni comercializar estos dispositivos en suelo estadounidense. Oficialmente, esta medida no apunta a ningún país en concreto. Sin embargo, afectará sobre todo a China, un país que domina actualmente el mercado mundial de robots humanoides.

¿Qué robots extranjeros se ven afectados por esta prohibición?
Estas nuevas restricciones van más allá del simple marco de los modelos humanoides o los perros robot. En realidad, la definición de la FCC resulta muy amplia. Abarca cualquier dispositivo terrestre móvil que supere los 2 kg. Además, la máquina debe ser capaz de desplazarse o evitar obstáculos. También debe contar con sensores y sistemas de comunicación. Por último, debe utilizar un software para la navegación o la recopilación de datos. No obstante, la legislación prevé algunas excepciones. Los automóviles, los trenes y los drones quedan fuera de esta norma. Los vehículos submarinos, los equipos médicos y los brazos industriales fijos también siguen autorizados.
Graves preocupaciones para la seguridad nacional
El año pasado, los consumidores compraron alrededor de 15 000 robots humanoides en todo el mundo. Dos fabricantes chinos dominan, por cierto, este sector. Paralelamente, los inversores son mucho más comunes. Los instaladores los utilizan para conectar los paneles solares a la red eléctrica. Por ello, Estados Unidos ve un gran peligro en estos robots extranjeros y equipos conectados. Las autoridades consideran que un acceso remoto clandestino abriría la puerta a graves abusos. Los Estados hostiles podrían recopilar fácilmente datos sensibles. También podrían desactivar equipos o coordinar ciberataques masivos.
Fallos de seguridad documentados
Para justificar el bloqueo de los robots extranjeros, la FCC se apoya en varios estudios serios. El regulador cita, en particular, la vulnerabilidad UniPwn. Esta brecha daba acceso completo a los robots Unitree (Go2, B2, G1, H1). Además, permitía infectar los dispositivos cercanos a través de Bluetooth. El documento menciona también otra vulnerabilidad crítica. Esta ofrecía el control remoto de los perros robot Unitree Go1 mediante la nube CloudSail.
El preocupante caso de los inversores solares
En cuanto a los inversores, la FCC destaca el estudio SUN:DOWN de Forescout. Los investigadores descubrieron en él 46 fallos en los productos de Sungrow, SMA y Growatt. Concluyeron que un pirata podría controlar varias unidades al mismo tiempo. Un ataque de este tipo desestabilizaría gravemente la red eléctrica. Además, el informe describe un incidente alarmante. Un fabricante extranjero ya desconectó sus inversores a distancia tras un litigio con un distribuidor estadounidense.
¿Qué futuro les espera a los robots extranjeros ya vendidos?
Afortunadamente, esta nueva ley no afecta a los aparatos ya homologados. Los comerciantes pueden seguir vendiendo estos modelos antiguos en Estados Unidos. La FCC también autoriza expresamente la implementación de parches y actualizaciones. Esta tolerancia durará al menos hasta el 1 de enero de 2029. Por otra parte, los fabricantes pueden solicitar una homologación temporal hasta el 1 de enero de 2028. En definitiva, la FCC insiste en el carácter preventivo de esta medida. El objetivo es asegurar la cadena de suministro nacional. Como era de esperar, Pekín ha criticado duramente esta decisión. El gobierno chino promete tomar todas las medidas necesarias para defender a sus empresas.